domingo, 28 de septiembre de 2025

Carta para mis amigas mamás que aún no tienen hijos adolescentes

 Lecciones que he aprendido criando una hija adolescente


- Aunque sea "grande" e independiente, no te olvides que realmente sigue siendo pequeña/inocente/inmadura en muchas areas de su vida, sigue necesitando tu atención y tu tiempo exactamente como el hijo más pequeño de la casa.

- Ningun trabajo es más importante que ser mamá presente. Si tienes que trabajar hazlo con excelencia, pero tan pronto salgas y regreses a casa haz que todos tus sentidos sean para jugar, escuchar, reír y llorar con tus hijos. Si haces lo contrario tarde o temprano te arrepentirás, no importa cuántos motivos tengas para justificar tu cansancio.

- La maternidad no tiene palanca de reversa. Tristemente lo entenderás cuándo haya pasado mucho tiempo como para desear regresar y no poder hacerlo, pero pide a Dios que al menos tengas chance para corregirlo en lo que te quede de camino.

- El cuento de "somos papás no amigos", suena bien y tiene sentido, pero manten el equilibrio. Podrías desconectarte totalmente de sus vidas sino te acercas intimamente como con un amigo al que quieres conocer de verdad verdad, sin juzgar, sin intentar cambiar. Sin dejar de ser papá/mamá sé amigo. No te desconectes. No habrá mejor manera de influir en su vida que en una conversación corriente, justo allí cuando no pretendes ser ejemplo de papá o guía solo amarlos incondicionalmente, aunque para ellos eso se defina como "amigo". 

Un Diario para Hilar Pensamientos

 Carta para mis amigas mamás que aún no tienen hijos adolescentes...


Decidí crear este blog para hilar pensamientos. Siempre hay pensamientos, van y vienen, como olas. Unos encima de otros, adelante y después llega otro que lo sobrepone y así pasan mis días... solo con el tiempo veo como la maraña de olas cobra sentido dejandome un aprendizaje, una lección de vida, una señal de "por aquí no pase" o una perla que se convierte en un ancla imprescindible en mi vida. 

Por esta epoca los pensamientos son más intensos, más grandes, más y más pensamientos y siento la necesidad de escribirlos, de ordenarlos, de tejer algo con ellos, de hilarlos. Por eso acá estoy.

Puede que lo que escriba no sea como descubrir la rueda. Puede que no le sirva a nadie y por eso no es algo que cree con la intención de compartir. Es más bien algo para mi, para mi yo del futuro, tal vez para mis hijos que de alguna manera les ayude a entender a esta pobre pecadora que asumió con valentía (o ignoracia) la gran responsabilidad de criar 3 hijos. Si algun día alguno de ustedes lee esto, sepa que su mamá no es perfecta, ni traía una guía personalizada para criarlos a la perfección con palabras selectas de qué decir y cuándo decirlas, más bien ha sido un camino a veces tedioso a veces precioso lleno de momentos invaluables que no cambiaría por nada en mi vida. Ustedes le han dado sentido a mi mundo y espero que algún día leer esto pueda darles 1% más de sentido al suyo.

Llegará el día... en que no trabajar cueste.

    Va a llegar un día en el que no trabajar cueste más. Cueste decisiones Cueste libertad Cueste poder comprar lo que quiero sin pe...