Va a llegar
un día en el que no trabajar cueste más.
Cueste decisiones
Cueste libertad
Cueste poder
comprar lo que quiero sin pedir permiso, aunque no sea para mí, aunque sea para mis hijos.
Cueste aguantarse una discusión por que los criterios que uso para las compras no son
justos, no son sanos, no son coherentes, no son necesarios, no ahora, no para
eso, no y no y no.
¿Cuándo sí?
Después.
Después
cuando sí haya plata, después cuando todo lo demás que sí es importante se
compre, se haga, se pague.
Después.
Cuando
trabajaba era más fácil. No tenía que preguntar, ni hacer presupuestos, ni
pedir permiso.
Cuando trabajaba
era una mujer autónoma, auto-egoista.
Yo trabajaba,
por lo tanto tenía derecho a decidir sobre mi dinero.
¿Quién me
iba a decir que “en eso no gastara la plata”? si yo “la trabajé” ¿?
Si me había
costado tiempo y esfuerzo.
Tiempo y
esfuerzo.
Es por lo
que te pagan
Porque a cambio
de un sueldo vendes tu tiempo y tu esfuerzo
Yo quisiera
que mi tiempo y mi esfuerzo fuera una inversión en la vida de mis hijos
Pero ¿para
qué?
Si igual se
van a ir cuando crezcan y ni las gracias me van a dar
Si igual …
(Habría tantas
razones para no hacerlo)
Pero la verdad, es que no me importan
No me
importa si todo sale mal
No me
importa si un día se van sin reconocer mi tiempo o mi esfuerzo
Ninguno de
mis jefes ni dueños de empresa donde he trabajado lo ha hecho después de dejar de trabajar para ellos...
¿Qué más da?
Pero al
menos si lo hago para mi familia, aunque no tenga sueldo
Habré contribuido
en algo a hacer felices a otras criaturas… mis hijos, mis nietos…
Y mientras
lo hago también seré feliz
Reiré
Jugaré
Bailaré
Saldremos a
descubrir las hermosas creaciones de Dios juntos
Si Dios me
da vida
Así la
quiero vivir
¿Para qué
quiero un sueldo?
Si tengo
que vender mi tiempo y mi esfuerzo a una causa vana
Prefiero no
comprar nada, pedir permiso, no decidir sola, no comprar todo lo que quiera…
pero darles a ellos mi tiempo y mi esfuerzo.
Tal vez
alguien más sí lo vea.
Tal vez
Dios lo vea.
Tal vez
Dios no me dé solo lo que necesito... sino también lo que quiero.
Tal vez,
aunque no tenga nada soy feliz por estar con ellos, escuchando sus locuras,
respondiendo sus preguntas, deleitándome con sus risas y sus composiciones artísticas.
Tal vez
tenerlos a ellos sea tenerlo todo: Dios y mi familia.
Tal vez no
seré dueña de posesiones
Pero sí del
tiempo juntos
Tal vez no
tenga tesoros en esta tierra, pero podríamos llegar juntos al reino de los
cielos.
Tal vez.
